martes, 28 de abril de 2009

El día que estornudé un gnomo

Lo siento, hoy no tengo potencial para inventarme una historia de ficción así que os contare el día que estornude un gnomo. La cosa empezó como empiezan todos los estornudos; con un ligero picor en mi nariz y terminó como es normal; en un poderoso "achis". Había estornudado un Gnomo

3 comentarios:

Azathoth dijo...

Debio ser David el Gnomo que se colo por tu cuerpo... pero como??

Hydrochloric dijo...

¿Te puedes creer que me acaba de entrar la risa floja?

Rebeca dijo...

A mi me pasó lo mismo! xD
(...lo de la risa floja, no lo del gnomo)
¿Qué hiciste con él? ¿Sigue en el pañuelo de papel, dentro de la papelera?